Tag Archives: Millie Small

Post

Lo que decía del ska la prensa española: I – los 60

Posted on 24 Marzo 2011 in Textos by Gontxa

Inauguramos de nuevo una miniserie dedicada a la prensa, esta vez la de aquí, la prensa local “oficial” (ya dejaremos los fanzines para otras ocasiones). En primer lugar vamos a ver qué tipo de información divulgaban las revistas de música joven de los años 60: Discóbolo, Fonorama y Fans.

Comencemos con la reseña del que quizá fuera el primer disco importado de ska jamaicano: el EP (extended play) Auténtico Jamaica Ska, publicado en España por Gramófono-Odeón-Stateside en 1964. En realidad era una versión reducida del LP The Authentic Jamaica Ska, que publicó Amy Records en Estados Unidos el mismo año, y que contenía canciones de Carlos Malcolm, Prince Buster, Jimmy Cliff y The Richards Brothers. Sólo las de Prince Buster sobrevivieron en la publicación española. Esto es lo que Federico Halpern, redactor de Discóbolo, comentó de este disco:

El ritmo del “ska” es reiterativo, machacón y fácil. Tiene lo necesario para hacerse popular. El nuevo baile viene de Jamaica y este disco es el primero en España. Auténtico Jamaica Ska para los bailarines amantes de nuevos pasos. [Federico Halpern, en Discóbolo nº 64, 1964, p. 15]

Y a continuación la reseña anónima del mismo disco aparecida en Fonorama al año siguiente:

“30 pieces of silver”, “Tongue will tell”, “They got to go” y “Everybody ska”, no hacen sino devolvernos un poco sofisticado y tal vez con peor gusto, el sabor de los ritmos del Caribe, del Calypso, del limbo. Siempre es interesante como variación tener estos discos en las colecciones para cuando se organizan reuniones o guateques, pero únicamente para estos casos. Otra cosa seguramente no se pretende. [Fonorama nº 10, 1965, p. 67]

A propósito de Prince Buster, parece que no tuvo mucha fortuna en nuestro país durante los 60, como confirma otra reseña de su single No tengo mucho que decir / Los diez mandamientos, publicado por RCA Victor ya en 1967:

Un cantante de color con un extraño ritmo y un estilo muy próximo al más clásico de los “spirituals”. De momento, se aprecia la calidad pero no se ve el éxito. Puede ser en otra ocasión. [Discóbolo nº 128, 1967, p. 22]

Al parecer, los redactores de estas revistas no disponían de mucha información acerca del nuevo estilo jamaicano. Un tal John Harold publicó en Fans un artículo dedicado a Jimmy James and The Vagabonds, que comienza con un relato un tanto confuso de los orígenes del ska, rematado por una extraña afirmación respecto al blue beat. Este fragmento no tiene desperdicio:

Jamaica es el pozo sin fondo que recibe los “beatniks” de todo el Caribe y las Indias Orientales. Es su cuartel general. […] Se reúnen para entonar melancólicamente las canciones de sus respectivas tierras de adopción y las de sus antepasados africanos. Cuatro años han mezclado inconscientemente las danzas africanas, el rithm’n blues [sic] de los campos de algodón, la fusión de los aires españoles y portugueses con la influencia africana, y los característicos ritmos de Jamaica, cuyo contingente africano se mezcló con la música inglesa… Así nació el “blue beat”. El “ska”, es una modificación del “blue beat” [John Harold: “¡Música del África misteriosa a través de Jamaica! El «ska’sound» es un ritmo mágico que obliga a bailar”, en Fans nº 78, 1966, p. 19]

Fans dedicó a la popular Millie una de sus contraportadas (algo tardíamente, en 1967), donde se plasma claramente esa imagen idealizada, paradisíaca y completamente despolitizada de Jamaica que por estos lares disimulaba completamente la cruda realidad de la isla:

Las islas del Caribe son fuente inagotable de preciados tesoros. La belleza de sus palmeras, sus innumerables playas, la luz y colorido de sus paisajes, la ruidosa alegría de sus habitantes… y su música cautivadora. Los niños se duermen arrullados por el rumor de timbales y tambores. Su pueblo es música. De allí proceden las melodías que hacen bailar al mundo entero. El “jazz” y sus diferentes derivados, “rock”, “rithm’n’blues” [sic], “folk rock”, “calypso”, “ska sound”, etc. Son ritmos que están fuertemente vinculados a estas bellas tierras, donde los conquistadores españoles y portugueses se mezclaron alegremente con los nativos. Es mucha música reunida. Por eso, su gente la vive intensamente. La lleva en la sangre. Esta es la patria de la pequeña Millicent, que triunfó con el “rock” “My boy lollypop”, entonces, cuando este ritmo entusiasmaba a la juventud del mundo entero. […] [R. P. Hopkins: “La voz de oro del Caribe: Millicent Small”, en Fans nº 87, 1967, p. 32]

En 1966, una canción italiana dio un radical e inesperado giro a la (por entonces muy velada) imagen del ska en nuestro país. Se trataba de “Operazione sole”, compuesta por Giuseppe Faiella y Mario Cenci. Aquí podéis oírla. Faiella no era otro que Peppino di Capri, cantante que gozaba de enorme reconocimiento en España. Esta es la reseña de Fonorama acerca del disco que contenía dicha canción:

Nuevo disco de Peppino, como los anteriores verdaderos aciertos de este genial intérprete Italiano. Nos ofrece, en primer lugar OPERACIÓN SOL una bella canción en ritmo de Ska, muy comercial que pronto oiremos y veremos en muchos Hits. […] [Fonorama nº 32, 1966, p. 36]

Y seguro que muchos de mis silenciosos lectores saben ya lo que ocurrió entonces: el trío barcelonés Los de la Torre versionó la canción (no fueron los únicos), y se hicieron de oro promocionando el ska como baile de moda del verano de 1967. Es ya conocido el artículo que apareció en Fans (revista que por cierto les apoyó bastante durante estos años) anunciando que “Los de la Torre lanzan el baile “in” de este verano: El «Ska»”. Su autor A. Matías no habla mucho de esta música (se centra en el grupo y en explicar los pasos de baile…), pero un par de frases indican el carácter ameno y trivial que había adquirido esta nueva y efímera moda:

Un baile divertido, en el que hay que saber mover el esqueleto con gracia, que han presentado varias veces por televisión, en “Musical”. […] El “ska” es una danza alegre y dinámica. Hay que estar en forma para bailarlo. […] Es fácil de aprender, y bailarlo en conjunto resulta divertido. [A. Matías: “Los de la Torre lanzan el baile “in” de este verano: El «Ska»”, en Fans nº 103, 1967, p. 10-11]

Qué lejos queda ya todo ello… El próximo día damos el salto a la Two Tone, a ver cómo fue recibida en las páginas locales.

GFM

Post

Track 6: Play it with a swing

Posted on 16 Marzo 2011 in General by Gontxa

Una vez más, vamos a hablar de la cualidad musical que más discusión y análisis ha generado en el mundo de la música jamaicana: el ritmo. Hace un tiempo revisábamos el concepto de upbeat, ese instante intercalado entre los golpes del pulso (downbeat), y cuya marcación sistemática se ha convertido en la seña de identidad de los estilos de música jamaicana a partir del ska. Existe una variante de este patrón básico, característica de ciertas vertientes del ska, que consiste en ejecutar el upbeat con algo de swing. Muchos sabréis ya lo que es; para los que no, ahí va la explicación.

Cada vez que una guitarra o un teclado (por ejemplo) marcan el upbeat, se puede optar por retardar éste un poco, de modo que ya no quedaría justo a medio camino entre dos downbeats, sino a 2/3 ó 3/4 de camino. Esta práctica toma el nombre de swing (literalmente “balanceo”) o shuffle. Notad que estamos hablando de swing como recurso interpretativo, no del género swing. En lenguaje musical la diferencia entre hacer swing o no hacerlo se expresaría así:

Upbeat marcado con subdivisión equitativa de corcheas

Swing: subdivisión desigual, el upbeat se retrasa y es más breve

 

Un par de ejemplos auditivos: en la instrumental “Shank J. Sheck” de Baba Brooks el acompañamiento marca el upbeat con una división de corcheas iguales. En cambio “Little Lady” de Theophilus Beckford se toca con swing (fijaos en la nota recurrente del metal acompañante y en el charles de la batería).


Baba Brooks: “Shank J. Sheck”, UK: Rio, 1965


Theophilus Beckford: “Little Lady”, UK: Blue Beat, 1961

El swing o shuffle es una práctica muy común en el jazz, y es característico del rhythm and blues, que como ya sabemos tuvo una participación decisiva en la formación del ska. El rhythm and blues jamaicano heredó directamente este tipo de interpretación, pero a medida que el upbeat fue cobrando relieve el swing comenzó a desaparecer (de este modo era más fácil destacar la nota a contratiempo). Sin embargo, ha permanecido en la evolución del género como una opción posible, y se detecta fácilmente en las interpretaciones de bandas cercanas al jazz, así como en aquellas que toman como referencia las primeras grabaciones de ska jamaicano.

¿Y qué pasaba con el blue beat?

Habíamos dejado pendiente la cuestión de la diferencia entre el blue beat europeo y el ska jamaicano. He querido explicar primero el fenómeno del shuffle porque es una característica que quedó fuertemente vinculada a la idea del blue beat según intérpretes y público no jamaicanos. Recordemos que la canción que se encargó de dar a conocer los parámetros del estilo fue My boy lollipop cantada por Millie Small, y arreglada por el guitarrista Ernest Ranglin. La versión original era un rhythm and blues publicado por primera vez en 1956, por la cantante norteamericana Barbie Gaye. El arreglo de Ranglin respeta el ritmo característico en shuffle, aun cuando en Jamaica las versiones de rhythm and blues (que fueron más frecuentes durante los años del cambio de década 50s-60s) habían cedido años atrás ante un estilo ska más evolucionado, en que el swing ya no se ejecutaba por sistema y cuando se hacía era mucho menos exagerado que en el r&b.

El blue beat europeo retoma como rasgo característico el planteamiento del shuffle rhythmandbluesero (qué bonita palabra), como se puede comprobar escuchando las canciones de la época etiquetadas como “blue beat” por intérpretes no jamaicanos: las de The Migil 5 (véase post anterior), Georgie Fame & the Blue Flames, o las hoy anecdóticas aportaciones de Los Sonor y Louis Neefs.

 

El shuffle no era el único rasgo que separa al blue beat europeo del ska que se hacía simultáneamente (recordemos: 1964) en Jamaica. El ska no se caracteriza únicamente por el ritmo; para su consideración como estilo autónomo y diferente al r&b también jugó un papel decisivo otro tipo de innovaciones en la música, entre ellas la consolidación de un planteamiento armónico-estructural característico (aunque hoy no toca explicarlos, que si no esto se alargaría demasiado, pero os fiáis de mí).

Los ejemplos de blue beat europeo que hemos tenido la oportunidad de revisar obedecen en cambio a una estructura compositiva tradicional de música occidental; si presentan algún parentesco con otro estilo, sería con el r&b y no con el ska. Permanecen como distintos tipos de calco de My boy lollipop, pero sin nada de jamaicano. ¿Decepción? ¿Son por ello peores o “menos auténticas”? ¡Qué va! Es simplemente otro tipo de blue beat, un fenómeno derivado de la intervención discográfica a nivel internacional. Y una muestra de que la historia de las etiquetas de género es más compleja y rica de lo que en ocasiones parece.

GFM

Post

Track 5: El otro Blue Beat

Posted on 4 Marzo 2011 in General by Gontxa

Ska y blue beat… ¿sinónimos?

Esta semana le ha tocado el turno al blue beat de los años 60. “Pero eso es lo mismo que hablar del ska en Inglaterra”, pensarán los lectores más puestos en el tema. ¡Pues no necesariamente! Consultad cualquier escrito sobre música jamaicana y leeréis que en la Inglaterra de los 60 el ska adquirió el nombre de ‘blue beat’, pues Blue Beat Records fue uno de los principales sellos difusores del ska en ese contexto. Hasta ahí todo bien. Pero en realidad no es tan sencilla la cosa como mencionar que eran términos sinónimos y punto. Una perspectiva más amplia, apoyada por la escucha y teniendo en cuenta un escenario geográfico mayor que el puramente anglófono, puede revelarnos sorpresas al respecto.

Comencemos por lo que ya sabíamos. Londres: clubes como el Flamingo, el Marquee o el Roaring Twenties resuenan con la nueva música de Jamaica allí llevada por un importante sector de jamaicanos emigrados. El estilo empieza a calar entre el público blanco, adquiere la simpatía de los mods, y algunos músicos locales se animan a emularlo. En principio los medios no le dan importancia a esta expresión cultural minoritaria, pero eventualmente algunas discográficas importantes (Columbia, Pye, Fontana) deciden apostar una vez por el blue beat, a ver qué pasa. Estamos ya en 1964, año en que vieron la luz grabaciones como el EP Jamaican Blue Beat, de Ezz Reco (Rico Rodriguez) & The Launchers; el LP Mockin’ Bird Hill, por The Migil 5; y la extraordinariamente exitosa a nivel mundial My boy lollipop, cantada por Millie Small1. Ahí queda este resumen-relámpago de la asimilación temprana del ska en tierras británicas.

Y ahora: ¿qué sucedió con estas renombradas grabaciones de cara a otros países? El blue beat había entrado en el mercado internacional (no duraría mucho, pero no por ello dejó de ser un logro destacado); el punto de partida fue el ska que los jamaicanos hacían en los night clubs londinenses… ¿y qué conservaban de ello My boy lollipop o Mockin’ Bird Hill? Aquí es donde entra en juego la inevitable transformación provocada cuando las grandes discográficas se embarcan en la promoción repentina de un tipo de música que apenas había tenido tiempo de salir del anonimato.

El blue beat toma su propio camino

Llegó a oídos de la Europa Continental que un nuevo baile se había alzado en las listas de éxitos inglesas. La reacción a esto, en una época dominada por las modas de baile efímeras que hacían furor entre la juventud, era automática: importar de inmediato los discos de referencia, realizar unos cuantos covers por grupos locales, aprenderse los pasos de baile, y asimilar de manera fulminante la etiqueta estilística que, en este caso, quedaría ineludiblemente asociada a la cantante Millie Small. Así ocurrió por ejemplo en Francia, donde en la cadena radiofónica Europe 1 se presentó a Millie como reina del blue beat2. Por no hablar de las abundantes versiones de My boy lollipop que recorrieron el continente y que los fans del ska ye-yé se han encargado de ir recopilando hábilmente (bien por ellos!).

Fijándonos ahora en España, la revista Discóbolo publicó aún en 1964 un artículo llamado “Millie y el «Blue Beat»: La creadora de “My boy lollipop” enseña un nuevo baile”3. Una pequeña alusión a Jamaica, ninguna al ska, y el resto del artículo es una enrevesada descripción de pasos de baile. Dos años más tarde un número de la revista Fans dedicó al blue beat su apartado “Así se baila”4. De forma simultánea, una moda de baile distinta, llamada ‘ska’, conseguía pequeños logros intermitentes en la cultura española sesentera (otro guiño a los ska ye-yés!). Es significativo que en los escasos textos de la época donde se habla de estos bailes jamás se mencionara vinculación alguna entre ambos.

Eventualmente, los intérpretes intentaron imitar el estilo blue beat con aportaciones originales. Así aparece Do the bluebeat, versión de Los Sonor a partir de un éxito de la neozelandesa Dinah Lee, y Blue beat, que fue editada en España según la interpretación del belga Louis Neefs5. Estas canciones heredan los rasgos que My boy lollipop se había encargado de establecer como definidores del blue beat. La relación con el ska jamaicano se ha perdido por completo… ¡pero era una consecuencia inevitable del éxito cosechado por Millie! Pensemos que, en países como España, la única referencia del aspecto que debía tener el ‘blue beat’ eran las grabaciones inglesas citadas más arriba; no disponíamos de músicos jamaicanos que nos enseñaran en directo cómo sonaba el ska de su isla natal, y por esas fechas tampoco existía un mercado de importación de discos jamaicanos originales. Las características del blue beat las dictaba el My boy lollipop de Millie, grabación no muy “jamaicana”, pues la mayoría de instrumentistas eran ingleses, y aunque el arreglo fue a cargo del guitarrista jamaicano Ernest Ranglin, poco tenía que ver con el planteamiento sonoro típico del ska que se iba imponiendo en su tierra de origen.

¿Qué diferencias sonoras presentaba el blue beat inglés/europeo con el ska/blue beat jamaicano? Lo veremos la semana que viene, aprovechando además para introducir un importante concepto rítmico del que aún no hemos hablado: el shuffle o swing.

— Y aprovecho para animaros a una mayor participación en el espacio para comentarios! Os aseguro que el autor de este blog recibe con alegría toda aportación, sugerencia o crítica (constructiva), que además son siempre beneficiosas para el resto de lectores 😉

GFM

1 Ezz Reco & The Launchers: Jamaican Blue Beat, EP, Columbia (SEG 8326), 1964. The Migil 5: Mockin’ Bird Hill, LP, Inglaterra, Pye (NPL 18093), 1964. Millie [Small]: My boy lollipop / Something’s Gotta Be Done, EP, Inglaterra, Fontana (TF449), 1964.
2 Lo menciona Jean-Pierre Boutellier: “French ska story” [artículo en línea], Skanews, <http://skanews.net/> [última consulta: 21/3/07]. Originalmente en Skanews [fanzine], nº 5, 1994; reed. en nº 44, septiembre-octubre 1999.
3 “Millie y el «Blue Beat»”, Discóbolo, 1964, nº 62, pp. 22-23.
4 “Así se baila: el «blue beat»”, Fans, nº 34, 1966, p. 14. El artículo es en realidad una confusa traducción de un texto del libro de Marie Cartmell: Dances for mods and rockers, Inglaterra, Hamilton & co, 1964.
5 Los Sonor: Cuando escucho una guitarra, EP, Philips (436-316 PE), 1965. Louis Neefs: Iris, EP, Barcelona-Madrid, Belter (51-938), 1968.

Post

Recortes de prensa I: el ska llega a los USA

Posted on 11 Febrero 2011 in Textos by Gontxa

Millie Small

En lo que queda de mes voy a tener bastante jaleo así que, cual rude boys en el 66, vamos a aminorar un poco el ritmo, aunque eso sí, manteniendo nuestra cita semanal.

Dedicaré las siguientes entradas a reproducir 3 artículos periodísticos en torno a la recepción del ska en Estados Unidos en diferentes momentos de la historia. Estos recortes están conservados en la Biblioteca Pública de Artes Interpretativas de Nueva York, y son interesantes reflejos de la imagen que el ska tuvo en cada momento a ojos del público estadounidense, el tipo de expectativas que despertaba esta música y los significados que se atribuían a ella. Junto a los documentos fotocopiados-escaneados incluiré traducciones hechas por un servidor, y aunque el lenguaje periodístico anglosajón no es mi fuerte trataré de ser lo más fiel posible al significado y sabor originales del texto.

El primer artículo apareció en el Morning Telegraph de Nueva York el 12 de agosto de 19641, anunciando la participación jamaicana en la Feria Mundial que se celebraba en esta ciudad desde abril.

Debut del ‘Ska’ programado para la Feria

Millie Small Interpretará el Último Baile Jamaicano Esta Noche en el Singer Bowl

El Singer Bowl de la Feria Mundial se animará esta noche cuando el “ska”, el nuevo baile, sea presentado por los jamaicanos que crearon este ritmo sensacional.

Variante de un baile popular jamaicano, el Ska se puede describir como un cruce entre el twist y un shuffle, con sabor caribeño.

La estrella de este espectáculo gratuito, de 8 a 10 de la tarde, será Millie Small, cuya grabación de “My Boy Lollipop” en ritmo Ska del sello Smash ha estado en la lista de superventas durante las últimas 14 semanas.  Será acompañada por Byron Lee y su Jamaica Ska Band de 12 componentes; Jimmy Cliff, un famoso vocalista; The Blues Busters, conjunto de canción y música, y varios bailarines de talento que volarán también hacia aquí desde Kingston, Jamaica, expresamente para el concierto.

Hay en el programa otra exquisitez musical –Benny Goodman– para visitantes de la Feria que ya han disfrutado de conciertos gratuitos en el Singer Bowl por otros grandes como Louis Armstrong, Duke Ellington, Count Basie y Dave Brubeck. La noche del sábado 22 de agosto Goodman, rey del swing, y su banda presentarán un concierto de jazz y además tocarán para bailar en el Singer Bowl.

El Singer Bowl (foto publicitaria de The New York World's Fair 1964-1965 Corporation)

Nos vemos la semana que viene tras un salto temporal a 1979!

GFM

1 “‘Ska’ Debut Set for Fair: Millie Small to Perform Latest Jamaican Dance Tonight at Singer Bowl”. Morning Telegraph, New York, 12/8/1964. Recorte conservado en la New York Public Library for the Performing Arts: “Ska (Dance): Clippings”, research call number: *MGZR.