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Lo que decía del ska la prensa española: III – ska británico en directo

Posted on 11 Abril 2011 in Textos by Gontxa

El cartel del concierto de Specials

Durante los años de la 2Tone tuvimos la oportunidad de degustar en directo el ska británico por cortesía de las tres bandas que se acercaron a tocar a nuestro país: Specials, Bad Manners y The Beat.

Los Specials tocaron en la plaza de toros Monumental de Barcelona en octubre de 1980 (yo no pude ir, porque acababa de venir al mundo… ¡esa misma semana!), un concierto que se añadió a última hora al final de su gira europea. El evento se planteó como un festival dedicado a la nueva ola británica, en que los Specials tocaron junto a The Murphy Federation, Urge, y The Boys. En la revista Disco Actualidad, Jaime Gonzalo lamentaba la mala organización, el escaso público (unos 800) y la participación mediocre de los teloneros:

Jaime Gonzalo

“Y The Specials, las estrellas, saltaron y brincaron por el escenario haciendo las delicias de los pocos presentes con su pasodoble-ska folklórico y verbenero” [Jaime Gonzalo: “Ska en el desierto”, en Disco Actualidad nº 10, 15-30 noviembre 1980, p. 7 (apartado “Electro-Barna”)]

Vibraciones incluyó en diciembre la actuación de los Specials en un repaso a los “conciertos del año”:

“Un paquete de lo más variado y atractivo que atrajo a muy poca gente. A pesar de esto, las tres bandas dieron todo lo que pudieron y hasta consiguieron que el escaso público se divirtiera. Los Specials encima de un escenario son algo que ha de verse, por lo menos” [“Los Conciertos del Año”, en Vibraciones nº 75, diciembre 1980, p. 27]

En Popular 1, Jordi Tarda y José María Esteban comentan la asistencia al concierto de “unos mil espectadores” (por cierto, el bajista de Specials Horace Panter aseguró que habían acudido unos 20001… en cualquier caso una cifra pobre para la Monumental); así continúa su reseña:

“Lógicamente los más esperados de la fría tarde fueron THE SPECIALS que nos ofrecieron los temas de su último “MORE SPECIALS” en una línea más avanzada que su anterior y primer álbum. THE SPECIALS es un grupo más teatral que musical, que empieza a cuidar esta última faceta con más brillantez que en ocasiones anteriores” [Jordi Tarda y José María Esteban: “Nuevas olas (española & inglesa)”, en Popular 1 nº 90, diciembre 1980, p. 64-67 y 92-93]

Por las mismas fechas Bad Manners se presentaron en el Marquee madrileño, con cierto éxito (unos meses más tarde volverían para tocar en distintos puntos del Estado). José Manuel Cuellar es testigo del ambiente fiestero y las ganas de juerga del grupo londinense:

“La gente del ska que acudió al Marquee cuando Bad Manners afinaba sus instrumentos disfrutaron de lo lindo. Por todo; no sólo por la actuación en sí sino por el ambiente creado en el local. […] Los Bad Manners fueron una delicia loca. No pararon de bailar ska en toda la noche y resultó divertido ver como nueve músicos, incluido un paquidermo enorme, intentaban desenvolverse en un escenario mínimo. Musicalmente, ya se sabe, no son nada del otro mundo; sonaron como una bronca enorme, y no de dureza, sino de un conglomerado de trompetas, saxos, gritos, porrazos a la batería y similar, pero lo pasamos pipa con la marcha que dieron al asunto y al menos no nos aburrimos. Luego, al acabar, y como siempre que están los pirados de Columbia por medio, se armó un mogollón enorme porque nos fuimos a comer pescadito y cervezas a morir” [José Manuel Cuellar: “Ska a tope en la noche madrileña”, en Disco Actualidad nº 10, 15-30 de noviembre 1980, p. 8]


Bad Manners también se pasaron por la tele española. Aquí en el programa “Aplauso”, 1980

En agosto de 1981, los Comités Antinucleares organizaron en Aixerrota (Getxo, Vizcaya) un festival de rock con motivo de las Jornadas Internacionales contra la central nuclear de Lemóniz. El cartel incluía a The Beat junto a Leño, Bloque, Magdalena, Niko Etxart y The Stormy Monday Blues Band, entre otros. Aquí podéis ver fotos de la participación de los Beat (fotos por Fernando Catalina Landa). Pedro Elias Igartua narró sus impresiones en Disco Actualidad:

“Primero quisieron traer a Pink Floyd […] Después se pensó en Los Clash (que habían estado en Donosti poco antes) y por fin se decidieron por los BEAT, una banda con menos nombre pero de calidad musical y antinuclear bien probada. […]

THE BEAT que salieron en segundo lugar tuvieron que luchar (como los demás grupos) con una sonorización deficiente. Durante las dos primeras canciones no se oyó el bajo ni la guitarra solista. El sonido fue mejorando un poco y el grupo calentándose. Tocaron casi todos los temas de sus dos Lp’s durante una hora y media ante el despiste de una gran parte del público. Había que rendirse a la evidencia. El grupo no es muy conocido, al menos por estas tierras.” [Pedro Elias Igartua: “Specials/The Beat”, en Disco Actualidad nº 18, noviembre 1981, p. 24]

Unos inicios humildes de la asimilación del ska en España… Espero que hayáis disfrutado con estos valiosos testimonios que hemos de agradecer a nuestros intrépidos periodistas musicales, ¡bien por ellos!

GFM

1 Horace Panter: Ska’d For Life. A personal journey with The Specials. Londres: Pan Macmillan, 2008, p. 251.

En nuestro país tuvimos la oportunidad de degustar en directo el ska británico por cortesía de las tres bandas que se acercaron a España a tocar: Specials, Bad Manners y The Beat.

Los Specials tocaron en la plaza de toros Monumental de Barcelona en octubre de 1980 (yo no pude ir porque acababa de venir al mundo, esa misma semana!), un concierto que se añadió a última hora al final de su gira europea. El evento se planteó como un festival dedicado a la nueva ola británica, en que los Specials tocaron junto a The Murphy Federation, Urge, y The Boys. En la revista Disco Actualidad, Jaime Gonzalo lamentaba la mala organización, el escaso público (unos 800) y la participación mediocre de los teloneros:

“Y The Specials, las estrellas, saltaron y brincaron por el escenario haciendo las delicias de los pocos presentes con su pasodoble-ska folklórico y verbenero” [Jaime Gonzalo: “Ska en el desierto”, en Disco Actualidad nº 10, 15-30 noviembre 1980, p. 7 (apartado “Electro-Barna”)]

Vibraciones incluyó en diciembre la actuación de los Specials en su repaso a los “conciertos del año”:

“Un paquete de lo más variado y atractivo que atrajo a muy poca gente. A pesar de esto, las tres bandas dieron todo lo que pudieron y hasta consiguieron que el escaso público se divirtiera. Los Specials encima de un escenario son algo que ha de verse, por lo menos” [“Los Conciertos del Año”, en Vibraciones nº 75, diciembre 1980, p. 27]

En Popular 1, Jordi Tarda y José María Esteban comentan la asistencia al concierto de “unos mil espectadores” (por cierto, el bajista de Specials Horace Panter aseguraba que fueron unos 20001… en cualquier caso una cifra pobre para la Monumental); así continúa su reseña:

“Lógicamente los más esperados de la fría tarde fueron THE SPECIALS que nos ofrecieron los temas de su último “MORE SPECIALS” en una línea más avanzada que su anterior y primer álbum. THE SPECIALS es un grupo más teatral que musical, que empieza a cuidar esta última faceta con más brillantez que en ocasiones anteriores” [Jordi Tarda y José María Esteban: “Nuevas olas (española & inglesa)”, en Popular 1 nº 90, diciembre 1980, p. 64-67 y 92-93]

Por las mismas fechas Bad Manners se presentaron en el Marquee madrileño, con cierto éxito (unos meses más tarde volverían para tocar en distintos puntos del Estado). José Manuel Cuellar es testigo del ambiente fiestero y las ganas de juerga del grupo londinense:

“La gente del ska que acudió al Marquee cuando Bad Manners afinaba sus instrumentos disfrutaron de lo lindo. Por todo; no sólo por la actuación en sí sino por el ambiente creado en el local. […] Los Bad Manners fueron una delicia loca. No pararon de bailar ska en toda la noche y resultó divertido ver como nueve músicos, incluido un paquidermo enorme, intentaban desenvolverse en un escenario mínimo. Musicalmente, ya se sabe, no son nada del otro mundo; sonaron como una bronca enorme, y no de dureza, sino de un conglomerado de trompetas, saxos, gritos, porrazos a la batería y similar, pero lo pasamos pipa con la marcha que dieron al asunto y al menos no nos aburrimos. Luego, al acabar, y como siempre que están los pirados de Columbia por medio, se armó un mogollón enorme porque nos fuimos a comer pescadito y cervezas a morir” [José Manuel Cuellar: “Ska a tope en la noche madrileña”, en Disco Actualidad nº 10, 15-30 de noviembre 1980, p. 8]

En la noticia aparecida en El País, José Manuel Costa incide sobre la imponente presencia de su cantante Buster Bloodvessel:

“De entrada, el concierto comenzó con una puntualidad sorprendente: un retraso de una hora casi justa. […] Eso sí, nada más salir los ingleses y comenzar tocando el tema de Los siete magníficos, ya todo fue gozo y salto. No es que Bad Manners sean un grupo fino. De hecho, podrían pasar por los representantes del lumpen-ska: barbas de tres días, sombreros viejos, pelos medio sucios y un sonido pasado por trompetas y saxos que resultaba igual de poco exquisito. Pero, eso sí, de lo más impactante.

En realidad, todo se resume en su cantante principal, un tal Fatty, que debe pesar 120 kilos, que tiene la cabeza como una perfecta bola de billar, que saca la lengua un palmo (sic), que se mueve de manera espasmódica y que, finalmente, se queda en calzoncillos (largos) y camiseta. Este Fatty no abandona nunca su papel escénico de bestia musical, pega berridos, hace que la gente berree, salta y provoca los saltos del personal. O sea, que es todo un show, y fue básicamente él quien consiguió que todo el mundo se divirtiera.” [José Manuel Costa: “El impacto del grupo Bad Manners”, El País, 22/10/1980 (sección “Crítica”)]

[VER si poner algo del ABC]

En agosto de 1981, los Comités Antinucleares organizaron en Aixerrota (Getxo, Vizcaya) un festival de rock con motivo de las Jornadas Internacionales contra la central nuclear de Lemóniz. El cartel incluía a The Beat junto a Leño, Bloque, Magdalena, Niko Etxart y The Stormy Monday Blues Band, entre otros. Pedro Elias Igartua narró sus impresiones en Disco Actualidad:

“Primero quisieron traer a Pink Floyd […] Después se pensó en Los Clash (que habían estado en Donosti poco antes) y por fin se decidieron por los BEAT, una banda con menos nombre pero de calidad musical y antinuclear bien probada. […]

THE BEAT que salieron en segundo lugar tuvieron que luchar (como los demás grupos) con una sonorización deficiente. Durante las dos primeras canciones no se oyó el bajo ni la guitarra solista. El sonido fue mejorando un poco y el grupo calentándose. Tocaron casi todos los temas de sus dos Lp’s durante una hora y media ante el despiste de una gran parte del público. Había que rendirse a la evidencia. El grupo no es muy conocido, al menos por estas tierras.” [Pedro Elias Igartua: “Specials/The Beat”, en Disco Actualidad nº 18, noviembre 1981, p. 24]

En nuestro país tuvimos la oportunidad de degustar en directo el ska británico por cortesía de las tres bandas que se acercaron a España a tocar: Specials, Bad Manners y The Beat.

Los Specials tocaron en la plaza de toros Monumental de Barcelona en octubre de 1980 (yo no pude ir porque acababa de venir al mundo, esa misma semana!), un concierto que se añadió a última hora al final de su gira europea. El evento se planteó como un festival dedicado a la nueva ola británica, en que los Specials tocaron junto a The Murphy Federation, Urge, y The Boys. En la revista Disco Actualidad, Jaime Gonzalo lamentaba la mala organización, el escaso público (unos 800) y la participación mediocre de los teloneros:

“Y The Specials, las estrellas, saltaron y brincaron por el escenario haciendo las delicias de los pocos presentes con su pasodoble-ska folklórico y verbenero” [Jaime Gonzalo: “Ska en el desierto”, en Disco Actualidad nº 10, 15-30 noviembre 1980, p. 7 (apartado “Electro-Barna”)]

Vibraciones incluyó en diciembre la actuación de los Specials en su repaso a los “conciertos del año”:

“Un paquete de lo más variado y atractivo que atrajo a muy poca gente. A pesar de esto, las tres bandas dieron todo lo que pudieron y hasta consiguieron que el escaso público se divirtiera. Los Specials encima de un escenario son algo que ha de verse, por lo menos” [“Los Conciertos del Año”, en Vibraciones nº 75, diciembre 1980, p. 27]

En Popular 1, Jordi Tarda y José María Esteban comentan la asistencia al concierto de “unos mil espectadores” (por cierto, el bajista de Specials Horace Panter aseguraba que fueron unos 20001… en cualquier caso una cifra pobre para la Monumental); así continúa su reseña:

“Lógicamente los más esperados de la fría tarde fueron THE SPECIALS que nos ofrecieron los temas de su último “MORE SPECIALS” en una línea más avanzada que su anterior y primer álbum. THE SPECIALS es un grupo más teatral que musical, que empieza a cuidar esta última faceta con más brillantez que en ocasiones anteriores” [Jordi Tarda y José María Esteban: “Nuevas olas (española & inglesa)”, en Popular 1 nº 90, diciembre 1980, p. 64-67 y 92-93]

Por las mismas fechas Bad Manners se presentaron en el Marquee madrileño, con cierto éxito (unos meses más tarde volverían para tocar en distintos puntos del Estado). José Manuel Cuellar es testigo del ambiente fiestero y las ganas de juerga del grupo londinense:

“La gente del ska que acudió al Marquee cuando Bad Manners afinaba sus instrumentos disfrutaron de lo lindo. Por todo; no sólo por la actuación en sí sino por el ambiente creado en el local. […] Los Bad Manners fueron una delicia loca. No pararon de bailar ska en toda la noche y resultó divertido ver como nueve músicos, incluido un paquidermo enorme, intentaban desenvolverse en un escenario mínimo. Musicalmente, ya se sabe, no son nada del otro mundo; sonaron como una bronca enorme, y no de dureza, sino de un conglomerado de trompetas, saxos, gritos, porrazos a la batería y similar, pero lo pasamos pipa con la marcha que dieron al asunto y al menos no nos aburrimos. Luego, al acabar, y como siempre que están los pirados de Columbia por medio, se armó un mogollón enorme porque nos fuimos a comer pescadito y cervezas a morir” [José Manuel Cuellar: “Ska a tope en la noche madrileña”, en Disco Actualidad nº 10, 15-30 de noviembre 1980, p. 8]

En la noticia aparecida en El País, José Manuel Costa incide sobre la imponente presencia de su cantante Buster Bloodvessel:

“De entrada, el concierto comenzó con una puntualidad sorprendente: un retraso de una hora casi justa. […] Eso sí, nada más salir los ingleses y comenzar tocando el tema de Los siete magníficos, ya todo fue gozo y salto. No es que Bad Manners sean un grupo fino. De hecho, podrían pasar por los representantes del lumpen-ska: barbas de tres días, sombreros viejos, pelos medio sucios y un sonido pasado por trompetas y saxos que resultaba igual de poco exquisito. Pero, eso sí, de lo más impactante.

En realidad, todo se resume en su cantante principal, un tal Fatty, que debe pesar 120 kilos, que tiene la cabeza como una perfecta bola de billar, que saca la lengua un palmo (sic), que se mueve de manera espasmódica y que, finalmente, se queda en calzoncillos (largos) y camiseta. Este Fatty no abandona nunca su papel escénico de bestia musical, pega berridos, hace que la gente berree, salta y provoca los saltos del personal. O sea, que es todo un show, y fue básicamente él quien consiguió que todo el mundo se divirtiera.” [José Manuel Costa: “El impacto del grupo Bad Manners”, El País, 22/10/1980 (sección “Crítica”)]

[VER si poner algo del ABC]

En agosto de 1981, los Comités Antinucleares organizaron en Aixerrota (Getxo, Vizcaya) un festival de rock con motivo de las Jornadas Internacionales contra la central nuclear de Lemóniz. El cartel incluía a The Beat junto a Leño, Bloque, Magdalena, Niko Etxart y The Stormy Monday Blues Band, entre otros. Pedro Elias Igartua narró sus impresiones en Disco Actualidad:

“Primero quisieron traer a Pink Floyd […] Después se pensó en Los Clash (que habían estado en Donosti poco antes) y por fin se decidieron por los BEAT, una banda con menos nombre pero de calidad musical y antinuclear bien probada. […]

THE BEAT que salieron en segundo lugar tuvieron que luchar (como los demás grupos) con una sonorización deficiente. Durante las dos primeras canciones no se oyó el bajo ni la guitarra solista. El sonido fue mejorando un poco y el grupo calentándose. Tocaron casi todos los temas de sus dos Lp’s durante una hora y media ante el despiste de una gran parte del público. Había que rendirse a la evidencia. El grupo no es muy conocido, al menos por estas tierras.” [Pedro Elias Igartua: “Specials/The Beat”, en Disco Actualidad nº 18, noviembre 1981, p. 24]

Espero que hayáis disfrutado con estos recortes, un valioso testimonio que hemos de agradecer a nuestros intrépidos periodistas musicales, ¡bien por ellos!

GFM

1 Horace Panter: Ska’d For Life. A personal journey with The Specials. Londres: Pan Macmillan, 2008, p. 251.

Espero que hayáis disfrutado con estos recortes, un valioso testimonio que hemos de agradecer a nuestros intrépidos periodistas musicales, ¡bien por ellos!

GFM

1 Horace Panter: Ska’d For Life. A personal journey with The Specials. Londres: Pan Macmillan, 2008, p. 251.

Aquí [enlace: https://picasaweb.google.com/fubillavia/TheBeat#] podéis ver fotos de la participación de los Beat (fotos por Fernando Catalina Landa).
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Lo que decía del ska la prensa española: II – los años de la Two Tone

Posted on 1 Abril 2011 in Textos by Gontxa

El revival británico del ska transcurrió entre 1979 y 1981, que en España fueron los años de la “nueva ola”, y empezaba a surgir la “movida madrileña”. Vamos, que la escena musical estaba en plena ebullición. En este panorama, la Two Tone no pasó desapercibida para los críticos españoles de las principales revistas musicales del momento.

El acontecimiento clave para el comienzo del revival fue la publicación del primer single de la 2Tone (“Gangsters” por The Specials y “The Selecter” por, sí, The Selecter) en julio del 79, aunque todo indica que durante ese año no hubo repercusión alguna en nuestro país. A principios del 80, Diego Manrique ya se impacientaba ante la nula respuesta de los grupos locales:

“Gracias a los Specials y demás bandoleros mods, el ska está reviviendo en Inglaterra. […] Y en España, todos los grupos sin enterarse, marcándose un reggae para inclusión en sus LPs (excepto Pep Laguarda, que hizo ska para su segundo grabado hace un año y todavía inédito).” [Manrique, Diego A.: “La Antena Exterior”, en Vibraciones nº 66, marzo 1980, p. 17 (sección “Zúm”)]

David Fricke aporta en Sal Común un primer tanteo de la situación, lanzando una invitación a reaccionar:

“El ska, un híbrido de ritmos y fraseos jamaicanos que llegó a Inglaterra a principios de los sesentas a través de los inmigrantes de las Indias Occidentales, está experimentando un gran resurgir comercial como música de baile entre la juventud trabajadora blanca, harta ya del punk y de la anestésica sincopación del electropop de orientación Gary Numan. […] Como líderes del reavivamiento ska británico, a tenor de su éxito en las listas, Madness y The Specials alimentan este consumo de nostalgia aportando una imagen y un sonido. […] Inglaterra ya ha reaccionado al reto. Ahora nos toca a nosotros” [David Fricke: “The Specials/Madness”, en Sal Común nº 28, mayo 1980, p. 66-67 (sección “Discos”)]

En cualquier caso, el estilo comenzaría pronto a ganarse las simpatías de los críticos, como demuestra Jaime Gonzalo en la revista Vibraciones:

“Que el ska se está poniendo de moda, y como tal no se le augura más de un par de veranos de vida, lo sabe todo el mundo. […] El ska, cuya recuperación me parece de lo más sano, es simplemente música BAILABLE Y DIVERTIDA. Sin pretenciosidad y con energía. Madness es el primer exponente que se edita en España, y es de esperar que Ariola publique en un futuro todo el catálogo de Two Tone, con representantes más que convincentes (léase Specials y The Beat).” [Jaime Gonzalo: “Madness: «One Step Beyond»”, en Vibraciones nº 68, mayo 1980, p. 44-45 (sección “Scope”)]

Eventualmente empezarían a abundar en estas revistas las reseñas y reportajes sobre las bandas de la Two Tone. Una discusión común que suscitó el ska británico fue la relativa al enfrentamiento entre el aspecto desenfadado de la música y el complicado contexto sociopolítico de la Inglaterra de Margaret Thatcher. Los críticos incidían en la distinta actitud de las bandas al respecto: The Specials y The Beat en un extremo con con sus letras fuertemente comprometidas, Madness y Bad Manners en el otro promoviendo el cachondeo despreocupado. Jesús Ordovás resume la cuestión en Vibraciones, en su reseña del primer álbum de The Beat, “I just can’t stop it”:

Jesús Ordovás

“Todos esos listos que después de escuchar a Madness en versión hortera se han permitido decir, generalizando sin conocer el género, que los grupos de Ska no valen para otra cosa que para dar saltos y gritar chorradas, si no han cambiado ya de opinión después de escuchar a Los Specials pueden probar con este elepé de los Beat británicos” [Jesús Ordovás: “The Beat: «I Just Can’t Stop It»”, en Vibraciones nº 73, octubre 1980, p. 46-47 (sección “Scope”)]

 

A propósito de The Beat, Pedro Elias Igartua les entrevistó cuando actuaron en Getxo (esperad a la siguiente entrada del blog!). Las siguientes palabras pertenecen al grupo de Birmingham:

“No creo que haya mucha diferencia entre THE BEAT y SPECIALS. Ellos usan más el ritmo ska y The Beat en cambio usamos el ritmo reggae más a menudo. Somos grupos más parecidos en forma y en los comentarios sociales. No son canciones tontas y vacías como las de Madness o Bad Manners. La idea es que la música es algo cojonudo, pero el mensaje social también es importante. Creo que es crucial que la gente joven se divierta, pero que su diversión esté asociada con el mundo real, no con fantasías escapistas.” [Entrevista a The Beat por Pedro Elias Igartua: “Specials/The Beat”, en Disco Actualidad nº 18, noviembre 1981, p. 25]

En cualquier caso, las opiniones eran diversas. Ignacio Julià expuso claramente su postura en Sal Común:

Ignacio Julià

“Seguramente debo ser el único crítico de rock de este país, y parte del mundo, que no siente el más mínimo cariño por esa música tan simpática y moderna conocida como “ska”. A mí, esto de la música para mover el trasero sin mover la cabeza no me va demasiado. El éxito del “ska” en Inglaterra, su país de origen, con bandas como los Specials, los Selecter o los Madness, se debe en partes proporcionales, a los deseos masivos de mover el esqueleto y olvidarse de un gobierno demasiado conservador, y al aburrimiento que han supuesto tantos cambios de postura musical en sólo un par de años. Lo del “ska”, al fin y al cabo, ha sido como un lavado colectivo de posturas que ha unido a los punks, los modernos de la nueva ola y los negros fanáticos del reggae. Ahora, y mientras duren los vibrantes solos de saxo, los teclados en plan organillo y los numeritos, más o menos divertidos, en el escenario, todos son amigos. Por una noche y mientras dure la música” [Ignacio Julià: “The Beat: «I Just Can’t Stop It»”, en Sal Común nº 33, noviembre 1980, p. 83 (sección “33 r.p.m.”)]

En 1981 el ska comenzó a decaer con rapidez, con la inminente disolución de los Specials y el desinterés del resto de grupos por continuar en esa línea estilística. A finales de año la “segunda ola” del ska daba sus últimos coletazos y, ante la incertidumbre futura, un redactor de Rock Espezial dejó el siguiente comentario en su reseña del “Ghost town” de Specials y otros singles de Madness, The Beat y Bad Manners:

“Con su peculiar capacidad para ponerse gafas de madera, los progres más empingorotados aseguraban el pasado año que la oleada de grupos británicos de ska no eran más que otra serpiente de verano. Bien, ha pasado el tiempo, los cuadrados blancos y negros son recuerdo del pasado y Prince Buster seguramente ha vuelto a limpiar coches en su garaje jamaicano pero los grupos en cuestión siguen demostrando una notable tozudez” [En Rock Espezial nº 2, octubre 1981, p. 50-51 (sección “Mercado Negro – singles”)]

La semana que viene veremos lo que estos personajes contaron acerca de las actuaciones que los grupos del revival ofrecieron en España.

GFM

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Recortes de prensa III: un debut prometedor

Posted on 25 Febrero 2011 in Textos by Gontxa

La semana pasada leíamos en el New York Times de finales del 79 cómo el revival twotonero había llegado a oídos de los yanquis, que esperaban con ansia tener la oportunidad de escuchar en vivo a alguno de sus principales impulsores. Dicho y hecho: un mes después los Specials cruzaban el Atlántico para su gira de presentación estadounidense, que les llevaría durante más de 5 semanas a través del país. Su concierto debut fue en el Hurrah’s de Nueva York el 25 de enero de 1980 (podéis ver fotos de la conferencia de prensa aquí). Tres días después del concierto, apareció en el New York Times este significativo comentario de mano de R. Palmer1:

 

Rock: el Ska es el Fuerte de los Specials

Por Robert Palmer

Cuando el revival inglés del ska apareció en el horizonte el año pasado, daba la impresión de que iba a ser una variante de una vieja, vieja historia. El ska, o bluebeat, floreció en Jamaica y en Inglaterra en los 60 y fue el precursor directo del reggae. Ahora, jóvenes grupos ingleses mayoritariamente blancos estaban tocando su propia versión del ska. Eran inevitables las comparaciones con el revival inglés del blues de los 60; igual que los músicos ingleses de blues, los nuevos grupos de ska estaban tomando un estilo de música negra pasado de moda y tocándolo a un tempo más rápido, con un toque de ostentación.

Pero los Specials vinieron al Hurrah el fin de semana para su primera aparición norteamericana y expulsaron por la ventana estas ideas preconcebidas. Aunque sólo dos de los siete músicos que componen el grupo son negros, esta banda es una fusión blanco-negro que mezcla algunos de los aspectos más saludables de diversas tradiciones recientes.

Los sutiles planteamientos rítmicos del ska y el early reggae están aquí, cortesía de una sección rítmica ejemplar. Los dos vocalistas negros, Neville Staples y el guitarra rítmica Lynval Golding, crean una rica combinación de armonías con el cantante principal blanco Terry Hall. Pero este no es un grupo de armonía relajada de reggae. Los Specials explotan en el escenario con la energía de una banda de punk, destellando con la fascinante intensidad de Mr. Hall y los arqueantes solos guitarrísticos de Roddy Byers.

Los Specials tocaron hasta después de las 3 de la mañana del sábado en el Hurrah; el público no les dejaba salir del escenario. Los públicos neoyorkinos no son iguales que los de la América Central, por supuesto, y el primer álbum de los Specials, producido por Elvis Costello, es un poco turbio. Pero con suficiente publicidad y algo de suerte, los Specials podrían llegar a lo más alto aquí. Podrían ser además el comienzo de una nueva música popular inglesa birracial, y ese sería ciertamente un logro considerable.


Los Specials en el Hurrah’s

Espero que hayáis disfrutado de este pequeño viaje periodístico a 3 instantes clave en la difusión del ska, y sobre todo os haya ayudado a penetrar en la mentalidad de cada momento, que es una de las tareas más difíciles cuando se intenta comprender la Historia.

Nos vemos dentro de 7 días, bailando un poco de blue beat!

GFM

1 Palmer, Robert: “Rock: Ska Is Forte of Specials”. The New York Times, New York, 28/1/1980. Trad. personal. Recorte conservado en la New York Public Library for the Performing Arts: “Ska: Clippings”, research call number: M-Clippings.

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Recortes de prensa II: 15 años después

Posted on 17 Febrero 2011 in Textos by Gontxa

Tras nuestra pequeña incursión en los instantes previos al primer concierto de ska en los Estados Unidos, nos trasladamos a otro momento clave para la recepción de esta música en la tierra del Tío Sam. El siguiente artículo1 apareció en el New York Times el 23 de diciembre de 1979, e informa sobre el surgimiento del revival británico perpetrado por las bandas de la 2Tone. John Rockwell comenta los orígenes del ska, su parentesco –y diferencias– con el reggae, y el cariz que parece estar adquiriendo la nueva manifestación del género. Os dejo con Rockwell y su “Bringing Back Ska”:

Recuperando el Ska

Por JOHN ROCKWELL

La escena musical del pop británico parece en ocasiones un caldero de tendencias, donde cada ciertos meses burbujea hacia la superficie algo nuevo, para ser más tarde arrinconado a su vez por alguna otra moda. Pero bajo la superficie existen algunos patrones más básicos, e incluso un parentesco con tendencias similares en la más pausada Norteamérica.

La última tendencia británica es un revival por grupos jóvenes y mayormente blancos de ska, la música de baile jamaicana que precedió al reggae. Las dos bandas principales de ese revival son los Specials y Madness, cuyos discos disfrutan de buenas ventas en tiendas de importación de Nueva York en estos momentos, y serán pronto editados localmente – los Specials en Chrysalis dentro de un par de semanas; Madness en Sire a comienzos de febrero. Y al mismo tiempo Mango, que es una división de Island, el principal sello de reggae, ha publicado un LP llamado “Intensified! – Original Ska 1962-66”, que documenta las raíces jamaicanas del revival del ska.

Jamaica está suficientemente próxima a Estados Unidos como para recibir influencia de la música norteamericana a través de la radio y las grabaciones. Durante los 50 tardíos, con el apogeo del rhythm-and-blues y el rock-and-roll temprano, la música jamaicana estaba fuertemente dominada por la música negra norteamericana. A principios de los 60, sin embargo, comenzaron a desarrollarse ciertos sustratos autóctonos. Para mediados-finales de los 60, esos sustratos se habían aglutinado en el reggae – música oscura e intensa que conservaba sus raíces de baile pero hablaba con furiosa franqueza sobre la difícil situación de los negros de Kingston y se había impregnado de las doctrinas políticas y místicas del Rastafarianismo.

Pero justo antes del reggae hubo un período más fluido, de transición, menos interesado en la injusticia social que en pasarlo bien. Esta música transcurrió durante varios períodos con distintos nombres – ska, bluebeat, rocksteady. Compartía con el reggae cierto número de patrones rítmicos galopantes, sincopados. Pero también recordaba al apremio evangélico de la música negra norteamericana. La corpulenta línea de bajo del reggae era más ligera entonces, y la música tenía una frecuente participación de metales que le aportaban un sabor festivo.

El disco revival de Mango presenta a grupos capitales de ska tales como los Skatalites, los Maytals, Roland Alphonso y Don Drummond. Una de las canciones – “Carry Go Bring Come” por los Charms – plantea cuestiones políticas. Pero esta es mayormente una música alegre, la alegría aún se encuentra impulsada por un tonificante ritmo de baile.

El revival londinense actual del ska es un fenómeno igualmente fluido y variado. Las modas en el vestuario dividen a menudo las facciones polémicas británicas, y Madness y los Specials han sido a veces considerados como parte del revival Mod vigente. Pero por estos conciertos se dejan caer todo tipo de tendencias enfrentadas – Mods, skinheads, “rude boys” modernos (imitadores blancos de los gamberros con sombrero pork pie de Kingston de la época del ska) e incluso el ocasional punk de aspecto anacrónico.

La música también es variada, y en concreto Madness parece haber afirmado que planea evolucionar con los tiempos, y si los tiempos evolucionan apartándose del ska, que así sea. Las diversas influencias de soul temprano del ska ya son evidentes en la música, y en definitiva, en un sentido genérico más amplio, todo es parte del rock-and-roll.

Los revivals ska y Mod en Londres también han sido interpretados como un eco juvenil del nuevo gobierno conservador; en otras palabras, un movimiento hacia la derecha. Aun así los Specials, que cuentan con dos miembros negros, tienen una canción que denuncia específicamente el racismo.

Lo que realmente parece ser el revival del ska es uno de los cambios periódicos de polaridad de la música pop, apartado de la furiosa política del reggae y del punk rock británico y hacia una música de baile más ligera y alegre. Como tal, el revival del ska es una respuesta británica a la fascinación norteamericana por el “power pop”, y desempeña una función similar a lo que una banda vanguardista de baile tan alocada y divertida como los B-52’s hace en este país.

Los Specials vienen de Coventry, y su primer LP fue producido por Elvis Costello. Pero antes de que el grupo firmara con Chrysalis, habían tenido una desagradable experiencia con el anterior manager de los Clash, Bernard Rhodes (antiguo asociado de Malcolm McLaren, la mente maestra tras los Sex Pistols). Tras una amarga ruptura con él, los Specials formaron su propio sello, Two-Tone, que han conservado como su surtidor británico después de firmar con Chrysalis. En la Two-Tone presentan además otras bandas, más recientes, incluyendo The Selecter, una banda de ska mayormente negra que también juega un papel central en este movimiento.

“The Specials” captura el auténtico sabor de las bandas originales de ska, actualizado con una buena dosis de intensidad punk. Madness, una banda enteramente blanca del Norte de Londres, se acerca más a los B-52’s como banda de baile manifiesta. “One Step Beyond…” del sello Stiff ofrece música de baile desenfrenada, un “sonido nutty” [nutty=chiflado] deliberado – autodescripción de la banda – y un aura multiuso de buenos y alocados momentos. Dado que tanto los Specials como Madness son reputados intérpretes en vivo de primera línea, se espera con entusiasmo la llegada oficial de los revivalistas del ska a estas tierras.

INTENSIFIED! Original Ska 1962-1966; Mango MLPF 9524.

THE SPECIALS; Chrysalis CHR 1265.
MADNESS: One Step Beyond…; Stiff SEEZ 17.

¿Qué impresión dejará la visita de los Specials a los reporteros del New York Times? Lo sabremos la semana que viene…

GFM

1 Rockwell, John: “Bringing Back Ska”. The New York Times, New York, 23/12/1979, p. 26 y 29. Trad. personal. Recorte conservado en la New York Public Library for the Performing Arts: “Ska: Clippings”, research call number: M-Clippings.

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Track 2: Surf Report

Posted on 20 Enero 2011 in General by Gontxa

Una ola, dos olas, tres olas…

Cuando uno se acerca por primera vez a la historia del ska, se encuentra con lo que parece un peculiar informe de oleaje con inundación a escala mundial: que si la primera ola en Jamaica, la segunda en Inglaterra, la tercera en el resto del mundo… A partir de los sucesivos revivals del ska se ha ido construyendo esta visión que compartimenta cómodamente su desarrollo en “olas” (waves), cada una situada en su propio contexto geográfico y temporal, y caracterizada por una distinta actitud, un tipo de sonido, una imagen, y otros muchos elementos.

La metáfora de las olas, aunque me parece útil y adecuada, puede llegar a dar una impresión distorsionada de la realidad. Las olas hacen pensar en fenómenos equivalentes: iguales entre sí, emergen desde la nada y finalmente caen, cada una de la misma forma, dejando paso libre a la siguiente ola. Sin embargo, las tres olas del ska distan mucho de ser realidades análogas. Como primer acercamiento a esta idea, es aconsejable una revisión del concepto de revival.

Resucitando tendencias

Brocken y Horn definen el concepto de revival como “un intento deliberado, y a menudo coordinado, de revitalizar el interés y conocimiento públicos hacia un terreno de música popular cuya popularidad ha decaído”1. Esta es una definición muy general, pero los autores explican a continuación que se pueden dar muchas clases de revival en función de diversos factores, como el tipo de motivación que los provoca, el grado de recuerdo que el público tiene de la manifestación original, o si el contexto geográfico donde había aparecido ésta coincide o no con aquel donde sucede el revival.


Baba Brooks Band: “Girls Town Ska”. Ska Beat, 1965

La 1ª ola del ska (origen del género) se había manifestado como una expresión cultural identitaria del pueblo jamaicano, y cayó en desuso cuando esta función fue reemplazada por el reggae (o, en el caso de otros países, pasó como moda de baile efímera, con una natural caducidad rápida), ya avanzados los 60.

El ska 2Tone, la 2ª ola, ocurrió una década después, cuando los Specials, y más concretamente su teclista y compositor Jerry Dammers, detectaron en el olvidado ska jamaicano el ingrediente idóneo con el que sazonar la escena post-punk británica, para conseguir un sonido nuevo y acorde con el mensaje que buscaban transmitir. La iniciativa de recuperar el ska se llevó a cabo en Inglaterra, escenario donde un importante núcleo inmigrante jamaicano ya se había encargado de difundir personalmente esta música durante los años 60. De hecho, varios músicos jamaicanos participaron activamente en el revival. En este caso, por tanto, existe un fuerte vínculo cultural con la manifestación original, aunque este vínculo se debilita en cierta medida por la lejanía temporal: la laguna de 10 años de nulo cultivo del ska en Inglaterra justifica que el producto resultante sea bien distinto al original. El ska de los grupos de la 2Tone se mantuvo en boga unos 4 o 5 años… lo suficiente para que, en esta ocasión, no desapareciera de la memoria colectiva tan drásticamente como la primera vez (ojo a este dato).


The Specials: “Gangsters”. Directo en Saturday Night Live (19/4/1980)

La última y definitiva vuelta de tuerca al ska ocurre en muy distintas circunstancias. Para empezar, no existe ya un centro geográfico principal. Aunque muchas fuentes mencionan la zona californiana como cuna de la nueva ola, opino que esta valoración se podría replantear teniendo en cuenta la actividad que durante los años 80 ya se observaba, por ejemplo, en algunos países europeos. En cualquier caso, un número creciente de bandas de aquí y allá fueron aportando su propia visión del ska, fusionándolo con todo tipo de realidades musicales del momento, o dirigiendo la mirada hacia el sonido clásico y tratando de emularlo lo más fielmente posible. La tercera ola surgió pues de forma gradual, respondiendo a múltiples iniciativas, adquiriendo una dimensión más internacional, y desplegándose en un abanico de estilos.


The Stubborn All-Stars: “Tin Spam”. Another Planet, 1995

¿Y después de la 3ª ola?

En lugares como Estados Unidos o México el ska experimentó un notable clímax durante los últimos años del siglo. Es difícil caracterizar el período siguiente, hasta nuestros días, y sería necesario un mayor trabajo de investigación para dilucidar la situación de la escena en cada territorio. De cualquier forma, parece que tras tantas olas el mar se encuentra en calma, lo que no quiere decir que el ska haya quemado necesariamente todas sus energías, sino que se encuentra en una relativa situación de estabilidad.

Por otro lado, la tendencia a concebir la historia del ska en sucesivas olas ha tenido una importante consecuencia en la mentalidad de muchos de sus seguidores: la inclinación a pensar (incluso inconscientemente) que la pervivencia del ska está determinada, de forma natural, por la posibilidad de posteriores “oleajes” que aporten nuevos impulsos al género. La indefinida situación del ska tras la llegada del siglo XXI ha llegado a provocar sensaciones de sequedad o agotamiento de esta música, ante la falta de una 4ª ola que confirme que el género sigue vivo. El concepto de 4ª ola ya está acuñado y hay quien lo utiliza, si bien forzadamente, respondiendo a la inercia de justificar la presencia del ska más allá de la 3ª. En las notas del recopilatorio Still Standing2, Chuck Wren suplica: “Por favor, no lo llaméis 4ª ola”; aun así, un skazine de Toronto se llama precisamente 4th Wave, e incluso una banda californiana de ska-core ha tenido la osadía de bautizarse The 5th Wave. Estemos de acuerdo o no, la anécdota está servida.

Volviendo las miradas atrás, resulta fascinante la cantidad de valores y significados que el ska ha ido adquiriendo durante medio siglo. Quién iba a sospechar que aquel baile isleño terminaría experimentando una evolución tan duradera y prolífica… y quién sabe qué nuevos frutos dará en el futuro.

GFM

1 “a deliberate, often concerted attempt to revitalize public interest in and knowledge of an area of popular music whose popularity has waned” (trad. personal). Mike Brocken y David Horn: “Revivals”, en Continuum Encyclopedia of Popular Music of the World. Vol I. John Shepherd, ed. London ; New York: Continuum, 2003-05. p. 346.
2 “Please, don’t call it a 4th wave” (trad. personal). Chuck Wren, en Still Standing: A North American Ska Uprising. Chicago: Jump Up records, 2003.